El artículo del doctor Eduardo Crooke González de Aguilar muestra cómo un flujo de trabajo íntegramente digital permite extraer dientes, colocar implantes, cargar un provisional fresado en 24 horas y entregar la prótesis definitiva de circonio monolítico sin interfases en menos de cinco días. El proceso parte de la documentación fotográfica, el escaneado intraoral y un CBCT que se fusionan en el software de planificación para diseñar la posición protésicamente guiada de los implantes y la forma final de la restauración. Tras la cirugía flapless, se escanean scanbodies y se corrigen las distorsiones propias de los escáneres intraorales superponiendo el CBCT posquirúrgico o, cuando no está disponible, una placa Medicalfit II.
Los dos casos clínicos ilustran sendos protocolos: Medicalfit I para una paciente periodontal con prótesis “dientes a tope” y Medicalfit II para un maxilar edéntulo con necesidad de encía rosa. En ambos, un provisional de PMMA atornillado sirve para ajustar oclusión, fonética y estética, y guía al laboratorio en la confección del circonio definitivo. El autor subraya que la precisión del flujo digital reduce la dependencia de modelos físicos, acorta citas y mejora la experiencia del paciente, aunque exige inversión tecnológica y una estrecha coordinación clínica-laboratorio. Con más de mil arcadas tratadas con este enfoque, concluye que la reproducibilidad y la rapidez superan con creces al método analógico tradicional.